Quién entiende a los políticos (y al grueso de los ciudadanos)

Twitter
  • Quién entiende a los políticos (y al grueso de los ciudadanos)
  • Por: Alfonso González

    @poncharelazo

En la peor crisis de inseguridad en la capital, cuando los asaltos, los feminicidios, los robos, las ejecuciones y todo tipo de delincuencia parecía haberse desbordado en Puebla nadie hizo alarde de la urgencia para renovar los mandos policíacos como María de Lourdes Rosales Martínez, Secretaria de Seguridad Pública y Tránsito Municipal.

Al grueso de los poblanos que habitan el municipio más grande e importante del estado pareció no importarle lo que entonces sucedía en su entorno, en su comunidad.

Hoy por hoy, son muy pocos aquellos que se manifiestan verdaderamente o hacen algo para mostrar su inconformidad por la maldita inseguridad.

Únicamente los empresarios, particularmente los que tienen negocios en el Centro Histórico, son los que han puesto el grito en el cielo por el desorden que hay en el primer cuadro.

Los ambulantes son su principal problema.

Sin embargo, la mayoría de los ciudadanos se quejan, pero no actúan.

No hacen nada por presionar y exigir a sus autoridades que cumplan con sus promesas de campaña, con el otorgamiento de los servicios básicos; en fin, los ciudadanos se mantienen en una actitud cerrada e indolente.

Sólo cuando nos sucede algo directamente reclamamos y utilizamos las redes sociales para mentar madres, para exigir, para culpar al gobierno y para repudiar a los encargados de garantizar la seguridad. 

El año pasado, el propio gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta pareció haber otorgado su voto de confianza tanto a Lourdes Rosales como a la propia presidenta municipal, Claudia Rivera Vivanco, en materia del combate a la inseguridad y a la delincuencia en la ciudad.

Por ello, nada se movió, la funcionaria de la edil poblana permaneció en su cargo, libró una batalla más contra sus detractores y pareció haber entablado, por fin, un lazo de amistad, paz y acuerdos con el gobernador del estado.

Actualmente, la titular de seguridad en la capital aún sigue como secretaria, y no es posible que, hasta hoy también, ya todo mundo quiera echar pestes luego de publicados los resultados de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU).

Según el estudio, Puebla es la ciudad con la peor percepción de seguridad del país ya que el 92.7 por ciento de sus habitantes la consideran insegura para vivir, de acuerdo al corte de diciembre de 2019.

El crecimiento del indicador es de 10 puntos en el último trimestre, pues en septiembre de 2019 se mantenía en 83.1 y al cierre del año llegó a 92.7 por ciento.

La ciudad de Puebla se ubica por primera vez en la primera posición nacional en la encuesta, aunque en diciembre de 2018 alcanzó su percepción de inseguridad más alta con 93.4 por ciento.

Un año completo pasó, insisto, y nadie ha hecho nada para exigir con rigor resultados a las autoridades.

Tal vez por eso ahora la presidenta Claudia Rivera acuse un ardid político la exigencia de que entregue las cabezas de sus funcionarios encargados del tema de la seguridad y la gobernabilidad en la capital.

Porque no sólo es Puebla el municipio con mayor índice de inseguridad en el estado, allí está San Martín Texmelucan, gobernado por Norma Layón Aarún, quien mantiene al municipio acorralado por la inseguridad y el crimen organizado.

San Martín está sometido a la voluntad del huachicol, de la venta de droga, de armas, de mercancía robada.

Y si la política y los políticos poblanos fuesen justos, entonces la edil texmeluquense ya también tendría que haber sido destituida del cargo, tal como sucedió en el caso del aún presidente municipal de Tehuacán, Felipe Patjane Martínez, actualmente encarcelado.

No entiendo como la 4T es tan incongruente en estas épocas.

Sobre todo, cuando el 2021, un año electoral, está muy cerca.

 

poncharelazo@yahoo.com.mx

En twitter: @poncharelazo

Facebook: Alfonso González