Los panistas poblanos quieren perder la capital

Fuente: Especial
  • Los panistas poblanos quieren perder la capital
  • Por: Alfonso González

    @poncharelazo

Si los dirigentes del PAN poblano, Genoveva Huerta Villegas y Jesús Zaldivar Benavides, estatal y municipal, respectivamente, no se sientan a dialogar, a fumar la pipa de la paz y a pactar un acuerdo con miras al 2021, su partido se va a quedar con las ganas de recuperar la presidencia municipal de Puebla.

Si el panismo continúa dividido, fragmentado y en guerra lo más probable es que no logren derrotar a Morena y se queden con las ganas de volver a gobernar.

De entrada, no tienen ni siquiera un candidato natural que esté listo para enfrentar a Morena y a su posible abanderado o abanderada.

Y aquí cabría la pregunta: ¿Permitirá el gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta que el PAN le arrebate la capital?

En ese sentido, me parece, el mandatario estaría dispuesto a sacrificar a la presidenta municipal de Puebla, Claudia Rivera Vivanco, con quien no termina por lograr una buena relación; sin embargo, me pregunto ¿a qué costó?

Cedería la ciudad sólo para darle un escarmiento a la edil capitalina, ¿o estaría dispuesto a aliarse a la oposición incluso con tal de no perder el control?

Porque Morena es el partido responsable del tema de la inseguridad, del ambulantaje, del crimen organizado, de la crisis en salud y de muchos otros fenómenos sociales que aquejan a los poblanos que viven en el municipio más importante del estado.

Y eso lo saben perfectamente la presidenta municipal Claudia Rivera y el gobernador Barbosa.

Así que las cosas no están nada fáciles para Morena y para su próximo candidato o candidata por la capital.

Eso sí, las fórmulas que tiene el mandatario para poder ganar en el 2021, aunque Morena pierda, son muchas y muy variadas.

Eso sí, falta saber si el PAN estaría dispuestos a negociar un escenario de esa naturaleza.

Sobre todo, cuando Genoveva Huerta, es evidente, está decida a no permitir que nadie se entrometa en sus decisiones y en la línea que marca en el PAN desde mucho antes del cambio en gobernación estatal.

Los panistas tienen la oportunidad de oro de convertirse en una verdadera oposición, en un partido con poder en la capital, aunque no en el resto del estado, pero con margen de maniobra si así lo desean.

Y en una de esas por qué no hasta con influencia en el próximo Congreso del Estado.

Sólo, insisto, falta que sus líderes se pongan de acuerdo, dialoguen y lleguen a acuerdos de beneficio compartido.

Empero, si siguen peleando y destrozando lo que queda del panismo entonces no les quedará otra que competir y perder, o entregar su alma al diablo a cambio de canonjías como antes sucedió en sexenios pasados gobernados por el PRI.

Cuando el PAN se conformaba con regidurías, una que otra disputación, dinero, pequeños negocios y beneficios de todo tipo con tal de no hacer ruido.

¿Estarán dispuestos a perder la oportunidad de competir de tú a tú con Morena, con la posibilidad de ganar, por sus grillas internas y por su asquerosa ambición?

¿Qué no hay un panista que piense y encabece la nueva etapa y ofensiva albiazul?

Y eso que todavía ni siquiera llega el momento de definir candidaturas.

El gobernador Miguel Barbosa seguramente se está riendo de los graves conflictos internos por los que atraviesa el PAN, pues sabe perfectamente que es una realidad aquello de “divide y vencerás”.

No hay de otra: o los panistas se reconcilian, Genoveva le baja a sus humos de grandeza, Jesús Zaldivar deja de confabular, y se decide a hablar directamente con ella, o los dos, junto con las siglas de su partido, ya mejor que vayan cavando su tumba.

Ya veremos si maduran.

poncharelazo@yahoo.com.mx

En twitter: @poncharelazo

Facebook: Alfonso González